La vida de las otras
Ser la otra es el mejor ejemplo que he encontrado para un pajazo mental porque, en resumen, eso es: una gran mentira que algunas se dicen tantas veces que terminan creyéndosela. Engañar es un juego de estrategia. Hay que ser muy hábil para estar en esa situación y ser lo suficientemente inteligente para manejar las intrigas, los tiempos y, sobre todo, los sentimientos. Algunas excelentes jugadoras se la pasan de (mal)partido en (mal)partido; algunas son fieles a uno solo y algunas simplemente lo ven como una oportunidad. Es verdad, no hay una sola clase de "otra". Diferentes especímenes han venido emergiendo conforme pasa el tiempo. Voy a describir brevemente algunas de ellas: · La otra incauta: Definitivamente para que haya una “otra” tiene que haber un tipo que la haga merecedora de ese título. Sin embargo, algunos logran ser tan hábiles que engañan a la titular y a la de turno con una destreza que so...